Heródoto (8. 144) definió el ser griego en tres elementos básicos: la lengua, las costumbres y los cultos. No obstante, dentro de estos tres elementos identitarios la variedad de situaciones resulta a la vez abrumadora y muy específica dependiendo de la polis o ethnos que estudiemos. Al igual que los dialectos griegos podían llegar a ser muy distintos dependiendo del lugar, los ritos presentan también una variabilidad enorme en función de la región, el grupo étnico y las condiciones sociopolíticas y culturales de cada comunidad.
En este curso nos vamos a centrar en el caso lacedemonio que, a menudo, se ha visto como el antagonista del ateniense. Veremos cómo los ciudadanos espartanos interpretaban su relación con los dioses a los que rendían culto partiendo de la base de las fuentes arqueológicas y literarias que han llegado a nosotros. También analizaremos la forma en la que el ser espartano se proyecta sobre sus divinidades y héroes y cómo estos justifican el devenir histórico y la organización social y geográfica de Esparta.
Visitando los santuarios y los ritos romperemos una serie de tópicos que nos ayudarán a conocer mejor la sociedad espartana y la relación de los espartanos con sus dioses. Asimismo, tendremos la oportunidad de conocer un estudio de caso menos conocido por el público general, como podría ser el ateniense, lo que nos permitirá percibir aspectos comunes y divergentes en la religión de las poleis griegas.